EMPLEO
Un empleo es
un trabajo, una ocupación o un oficio.
En este sentido, como empleo puede denominarse toda aquella actividad donde una
persona es contratada para ejecutar una serie de tareas específicas, a cambio
de lo cual percibe remuneración económica.
Como tal, un empleo puede
ejercerse amparado en la celebración de un contrato formal o de hecho con una
entidad empleadora, la cual se compromete a pagar, a cambio de los servicios
del trabajador, un salario en dinero. No obstante, también
existen empleos autónomos, independientes o por honorarios, donde
la persona es empleada de su propia empresa, cobra por sus servicios a otras
empresas, y no debe rendir cuentas a ningún patrón.
DESEMPLEO
El termino desempleo alude a
la falta de trabajo. Un desempleado es aquel sujeto que forma parte de la
población activa. Esta situación se traduce en la imposibilidad de trabajar
pese a la voluntad. Desempleo es sinónimo de paro.
Puede diferenciarse entre
cuatro grandes tipos de desempleo:
-Desempleo cíclico: consiste
en la falta de trabajo durante un momento de crisis económica. Se trata, por lo
general, de periodos no demasiados extensos en el tiempo.
-Desempleo
estacional: surge por la fluctuación estacional de la oferta y la
demanda. El sector de la agricultura ofrece un claro ejemplo de este tipo de
desempleo: en épocas de cosecha, aumenta la oferta del trabajo y el desempleo
tiende a desaparecer, en el reto del año, se produce la relación inversa.

-Desempleo
friccional: tiene lugar por la falta de acuerdo entre empleado y
empleador. Las características de un puesto de trabajo no satisfacen al
trabajador y este se marcha de un empleo en búsqueda de otro. Se trata de un
desempleo temporal y que suele ser constante.
-Desempleo estructural: es el más grave ya que supone un desajuste técnico entre la oferta y la demanda de trabajadores. Los puestos de empleo que requiere una economía son inferiores a la cantidad de gente que necesita el trabajo.

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